16 de marzo. Este día me encontraba escuchándo música de la que tú sienpre escuchabas, papá. Debo decirte que lloré a más no poder y sobre todo recordando todo lo que vivimos juntos cuando tú estabas a nuestro lado. Fíjate que en las fotos siempre vi que disfrutabas mucho sin importar nada, eras sencillo, alegre, solidario pues tú no podías ver a alguien necesitando porque tú claro que ayudabas a quien sea no importaba si era loco o no. Sabes que te agradecí el gran cariño que tú siempre nos dabas. Cada 15 de septiembre me despertabas en las mañanas con el Himno Nacional a todo volumen, no lo olvido. A mis 18 años, la gran fiesta que me regalaste, por cierto todo estuvo increíble pues lo pasé con toda la gente que me quiere y te quiso, era todo sensacional. Que día tan más perfecto. ¿Sabes qué no olvido? Esas pláticas tan bonitas y nostálgicas a la vez, donde tú siempre me dabas consejos, claro, bebiendo🍻 «Échale ganas» tu gran frase, la que sí me ayudó a poder atreverme a varias cosas en lo personal y en lo social. Todos esos recuerdos que yo tengo grabados en mi mente y en mi corazón jamás se borrarán, ¿Por qué? Simplemente, porque eres,fuiste y serás siempre MI PAPÁ.





